15-08-06

La fuga de la cultura rock: Babasónicos (Part 2)

No tenemos un compromiso ideológico ni con nuestro público ni con nadie, pero uno no tiene por qué ser tan light, ni ajeno a lo que pasa. En la Argentina y en el rock en general hay como una estetización de la política. Siempre hablar de la realidad y poner de manifiesto algo es una idea de hacer política desde el lugar de poder que tiene una banda de rock. Pero lo que pasa es que nosotros no hacemos partidismo, porque creo que tendríamos que tener una responsabilidad civil más grande y hacernos cargo de las cosas que pasan, para cambiarlas. Babasónicos se hace cargo de que lo que hace, su obra, sea un escape de la realidad. Dentro de todo ese marco sí podemos tener una opinión, que ya es conocida: creemos en la acción. En lo personal, creo que el arte tiene que ser subversivo, la obra tiene que ser subversiva para el momento contemporáneo, porque de esa forma empuja la moral hacia un punto más lejano y hace que cambien los valores permitidos." (Adrián Dargelos, Vocalista Babasónicos)


Los Babasónicos a partir de su disco Miami (1999) comienzan a sostener un estilo más particular de lo que se entiende por la típica banda de rock, a partir de este disco, Babasónicos logra adquirir una estética musical totalmente original para el medio del rock en Latinoamérica. Por ese tiempo en la Argentina se comenzaba a vivir la gran crisis que desencadenaría en los hechos de Diciembre del 2001. Miami es una profecía, es como un relato por-venir que desnuda a una Argentina corrompida y al borde de la crisis. Es un disco que busca un respiro, una salida. A la vez también es un disco que se podría catalogar íntegramente como anti-menemista y anti-neoliberal. Sin embargo el oyente medio, y ni siquiera el oyente medio, hasta un oyente exigente, al oír el disco jamás podría percibir estos calificativos que hemos dado. Miami y Babasónicos en particular se ven un grupo totalmente inofensivo. Las letras hablan en su totalidad –aparentemente- de relaciones amorosas, eso sí, trágicas y opresivas y musicalmente hablando, el disco no contiene una furia, ni punk ni heavy, como para sostener que ahí se encuentren una actitud que es propiamente contestataria a momentos sociales o políticos. Por eso se nos hace difícil comprender que tan políticos son estos chicos, si en apariencia se ven totalmente apolíticos. La idea Babasónica es la de hacer una política totalmente distinta, y eso es lo que en Miami se comienza a hacer patente. Diego Tuñon, tecladista de Babasónicos deja totalmente en claro la postura política del grupo:

“Si el rock ha ocasionado cambios políticos es porque ha hecho cosas que nadie se atrevía a hacer. Pero con el tiempo, toda provocación ha sido cooptada. Intentar hacer política desde la música es un error total. La música conmueve porque te puede abstraer y lanzarte hacia mundos diferentes. No hay que convertirla en un noticiero.”

El rock con mensaje, el rock entendido tradicionalmente con contenido social o político, instala un discurso codificado, aquel que nos entregan por ejemplos los Media y los aparatos culturales institucionales, no crea otro discurso, simplemente traslada los discursos políticos standard a la música. En palabras de Tuñon no te lanza a mundos diferentes, no hay una política nueva. El disco Miami es un viaje plenamente sonoro, en sus múltiples texturas nos empapa de una liberación que sólo la música nos puede dar, sus frases –totalmente musicales- nos confunden, pues en este disco todo es seducción y contradicción. Pasas de contradicciones a contradicciones del reviente a la melancolía, del amor al desamor, de la velocidad a la lentitud. ¿De qué otra forma una banda de rock podría no colaborar con lo establecido sino es de esa manera?

Miami es el disco más político de los Babasónicos, pero a su manera, con sutileza, con ironía, con sensualidad, con psicodelia, crea otra política, otra salida, es propiamente tal una fuga política. 4 am en el inicio del disco nos define todo eso, nos plantea que es preciso escapar de la casa aquella, de una casa apunto de estallar en llamas; Drag Dealer comienza diciéndonos que todo está en crisis, y qué hacer ante eso; Combustible nos dice a cada momento que hay gente quemando el dinero, y así como El Shopping nos plantea que nos creen tener bajo control, y sutilmente Dargelos nos dice: “yo fumo bajo el agua”. Miami es fumar bajo el agua, la experimentación que uno hace con Miami es precisamente ese fumar bajo el agua, hacer algo a escondidas, hacer una transgresión que a simple vista es inofensiva. Los Babasónicos nos invitan a eso...

Miami comercialmente hablando no tuvo mucho éxito, por ese entonces Bersuit Vergarabat y bandas de ese estilo se movían en Argentina como la voz disidente al fin de la época menemista. Pero Miami simplemente se veía como el 5to álbum de aquella banda alternativa de Lanus, pero, inofensivo a más no poder. Los Babas se dieron hasta el lujo de sacar los lados-b de Miami en donde la temática seguía siendo la misma, tanto en letras como musicalmente. El disco llamado Groncho resultó ser más directo aún en su ofensiva a Menem y a la situación de país. Temas como Drogas Para Qué denunciaba la asociación del ex presidente con el tráfico de drogas y armas; Promotora (quizás uno de los mejores temas hecho por Babasónicos) nos define la situación laboral en la cual se encuentra el país pero a través de las nuevas obreras de los servicios, aquellas damas que entregan su belleza y su nulo conocimiento para las grandes tiendas. El coro “Qué va hacer mañana de ti.. Promotora” es casi como una pregunta generalizada para el país: “qué va hacer mañana de ti, Argentina”; y El Subito es ya el estado anímico total de una sociedad en claro estado a-memorial que necesita imperiosamente una ayuda. Pero todo esto, tanto en letras como en música, está expresado crípticamente, simplemente a través de figuras que las tomas y puedes hacer lo que quieres con ellas: son figuras de libre interpretación. En Promotora, que quizás sea la canción más directa políticamente que han hecho, de la siguiente forma se explican los últimos 20 o 15 años del país: “Aquella industria nacional pasó a edificio abandonado, sirvió como estacionamiento y es el shopping del momento. La gloria del cine de barrio terminó evangelizado si como templo estafa lista, hoy es bingo menemista.” Todo muy sutil, todo en imágenes casi cinematográficas, acá la voz de Dargelos ni siquiera se entiende, son puras murmuraciones, dichas con timidez, con poca convicción de que se dicen. Todo es muy joven en los Babasónicos, son un eterno devenir-joven.

Y bueno, qué pasó en Argentina, luego de la salida de Groncho (2000), -dicho sea de paso con un sello independiente- no entraremos a profundizarlo acá, simplemente lo interesante es que los Babasónicos pecan de estar un paso más adelante, vivieron la crisis antes o la pronosticaron. Si profundizáramos en la carrera de los Babasónicos en los 90’, podríamos ver que ellos encarnan la década, desde sus comienzos en la era Pasto (1992), en donde rebosaban optimismo por un por-venir (claramente como comienza el periodo menemista) y luego poco a poco comienzan a naufragar en aguas más oscuras (época de Dopadromo (1996) y Babasónica (1997), dos discos oscurísimos), terminando en Miami, ya con la crisis económica hasta el techo. Miami entonces es la expresión de siete chicos, músicos, que vivieron en Buenos Aires la crisis, de la expresión musical de ellos claramente saldría algo que tuviera que ver con el acontecer social y político que ocurría por ese momento.

Miami es un documento histórico, de hecho, soy de los que piensan que cada álbum de rock contiene dentro de sí toda una visión o expresión de lo que es un momento histórico. El problema con Babasónicos es que cada disco de ellos es un disco en contra de su tiempo, suenan atemporales, podríamos decir que los grandes del rock (Bowie, The Doors, Queen, The Cure, etc) hacen discos totalmente fuera y en contra de su tiempo, y los Babas no se quedan atrás. ¿Qué son sino Dopadromo, Trance Zomba o Babasónica, discos totalmente atemporales y fuera de su tiempo? Y eso es el rock según el imaginario babasónico.. pero entonces, ¿Miami?, ¿qué es?. Miami simplemente es un disco distinto, de esos discos a lo Instituciones (Sui Generis), de esos en donde ya el exterior político y social se mete totalmente en tu creación y es imposible que no contenga como temática todo aquello.

Para los Babasónicos se cerraba otra etapa musical con Groncho y Miami, lo que vendría sería algo más confuso para ellos. Luego de la crisis ¿qué hacer?, esa era la pregunta... ¿Es posible una fuga de la fuga?.

1 comentario:

mateo dijo...

Sinceramente, lo que escribiste es excelente. Demuestra con total claridad por qué Babasónicos fue junto con Soda Stereo, la mejor banda de los 90. Adelantados, irónicos, sutiles, críticos. Es una lástima que todo ese mensaje que crearon en los 90 haya caído despues de Jessico, que de todas formas es un muy buen disco también. Muchas, pero muchas felicitaciones por lo que escribiste!